Mi propósito era asomarme al precipicio y gritarle al papel, hundirme en profundos surcos de tinta negra y salir indemne. Mirar a la desesperanza por encima del hombro. Escapar un instante, anotar un concepto e incubarlo al calor de una paciencia con prisas. Luego volver cabizbajo, como bien sabía Jean-Claude Lauzon, al valle de los avasallados.
El cortometraje consta de un monólogo formado por frases inconexas y lapidarias que se repiten una y otra vez en un contexto amargo, desaturado y sin posibilidad de escape. Cada palabra golpea la escasa voluntad del atormentado personaje interpretado por Isabel Mata, desgarrándolo de una manera progresiva y atroz. El texto ha sido escrito por Rafa Burgos, periodista inmisericorde con su tiempo y poeta apolítico, un pirata de sombrero oscuro y capa caída en un mar azul vacío. Rafa, con el texto, ha proporcionado a La Máscara de los Miserables una inyección dramática y argumental con la que inicialmente no contábamos y que, sin ella, el personaje interpretado por Noe Esclapez carecería de la influencia emocional necesaria para corromper de una manera tan determinante al personaje de Isabel.
Una vez completado el guión, comenzamos a buscar una estética adecuada para la puesta en escena que complementara el concepto minimalista que presentaba el texto. Tanto el planteamiento escenográfico como los personajes atormentados, los entornos surrealistas y la fotografía de contrastes, además de una enorme afinidad hacia las inolvidables películas alemanas de los años 20, convirtieron al cine de la época en el motor principal para el desarrollo visual y estilístico de La Máscara de los Miserables. De esta manera, el cortometraje se disfraza de un expresionismo melancólico e inalcanzable, de pretérito imperfecto, de un silencio salpicado en sepia. Respira el polvo abandonado de las calles de Bielefeld y de la Viena en blanco y negro, donde pasea su alma de cine muerto entre las aceras del olvido.
Sin más me despido, agradeciendo a Nosferatu Films la confianza que han depositado en mí y esperando con ilusión la puesta de largo del cortometraje una vez acabado el montaje y la post-producción, arduos trabajos a cargo del equipo de editores, con mi gran amigo David Cuenca a la cabeza.
Un abrazo muy grande a los lectores del Blog y hasta pronto.
Iván Burgos.
